genealogía del fuego

cuándo

¿cómo grabar una melodía 
en un tiempo en que no existe la repetición?
¿cómo llamarte desde un tiempo
en el que todavía no se han inventado los teléfonos?
por qué

en un tiempo ajeno
en un país de otros
en compañía de personas que desconozco
qué es la poesía qué es el albedrío
si no puedo elegir otro color
la poesía es el encierro y la recuperación
la poesía del encierro y la recuperación
del miedo a la palabra y su significado
como hablar sobre el origen del fuego
sobre la historia que no importa
y la importancia de ver
como un espectador
al helicóptero pasar

disparo I

disparo en el orden doméstico
lo que pensás existe si puede ser recortado
como sonido aislado
un nuevo cuadro clavado en la pared
instante colgado de la idea de que,
arrebatado,
el tiempo no volverá a pasar por ahí
disparo por el túnel
y camino el museo de tiempo y luz
buscando la pregunta que envuelve la respuesta

disparo II

es la mancha en el techo recuerdo
de un imposible café otrora
sueña al impostor por la fe dado
que saluda desde el lecho ahora
martirio de un sonido vacío
en lo alto evoca melodías
sueña juventud bajo el rocío
de ayer y de tantos mediodías
ave de piedra que piensa descubrir
en el sueño alado de quien duerme
la voluntad latente de existir
mi ojo como otros la exime
de volver a volar y deber sentir
que al tiempo se lo exprime

disparo III

te estaba mirando antes de que me vieras
te quería decir 
que en el incendio perdí todas tus fotos
vi arder nuestra correspondencia
te quería decir
que me despierto y no sé dónde estoy
solo veo paredes blancas de olvido erigidas como mausoleos
te quería decir
que no entiendo por qué te escribo
y luego quemo lo que digo
antes de que llegue a tus ojos
como un árbol a sus hojas al comienzo del invierno

disparo IV

un punto a la distancia en llamas
sorprende al ojo como una falta de hortografía
como una caída repentina
en el suelo negro donde el reflejo
arde en un mar de mármol
y viento que, como el ave de piedra,
siembra la idea del vuelo

disparo V

el fuego avanza por la ventana 
como un virus cubre la superficie
de tu piel
de tu pelo
en el reflejo de la ventana otras llamas
otra búsqueda ya obsoleta
como un cerco de casuarinas mal ubicado
como un pensamiento sobre el viento
como una carta en el correo que nadie espera encontrar
en la comisura de tu boca concentra la mueca su intención común
la de olvidar al tipo del techo, el murmullo en francés, 
la impresión del libro que leímos y queremos olvidar

disparo VI

carezco de emblemas, de miedos y fronteras
me alejo de los lugares donde soy feliz
recupero el tiempo perdido acostada en la cama
olvido compulsivamente lo que acabo de hacer
de las fobias rescato
números entre números,
canas melancólicas,
lágrimas secas sobre mi piel, 
el sonido de la sirena, 
las distancias heladas que queman,
el pasto verde blanco por la mañana,
el salto del gato sobre mi regazo,
la sangre y su olor,
el viento en mi cara,
baches de tiempo y de espacio
en la ruta trillada de mi alma
sentí hambre en otra vida y comí en esta
me dan miedo los edificios vacíos, 
un barco en el río y los espacios fríos.
¿qué cómo es el hambre de otra vida?
creo que tengo hambre desde antes de nacer
pero no digo nada
como un niño que pierde el valor del habla
en el miedo a la oscuridad
si supiera con certeza
que no volvería a verla luego de esta tarde le diría que
los ricos siempre pueden cambiar de plan 
pero los pobres no
tengo hambre desde antes de nacer
pero no
no puedo comer estos panes
porque los tengo que vender

disparo VII

es tan ajeno que me parece personal
madre no envejezcas más
es tan particular que parece universal
un día sus palabras serán mías
y el eco de sus recuerdos mi guía a los lugares donde volver
silencioso tiempo que sólo en mí vivís
la casa de Dante y ahora nada
el olor del verano, el ardor del dolor, los escalones de mi amigo
y ahora nada
más que el color de la temporada estival, el pedregullo que rascó la herida, el silencio de su muerte
todo sonido ahogado de pasos en el suelo de mi memoria
hoy me levanté para acostarme y pensar mejor

disparo VIII

en el desierto la ceguera
de un sol ajeno que revienta el suelo
como un pasaje de cualquier religión
donde un aire sabor amarillo cubre 
el silencio abigarrado que es besado 
por la uniformidad del ser que busca y no encuentra
que camina sin dirección
primero fueron las llamas
perdido en la certeza de seguir
luego el olor
y algún día entender 
que se fue para volver

disparo IX

un decorado en el museo de la complacencia
el capricho de un cerdo con ataque al hígado
ni el barco ni nosotros se movió
al tiempo, 
tu ojo mareado por el reflejo del sol, 
descubre al barco como una isla
como si no existiera para vos
estoy en el baño y no sé cómo llegué
la lluvia copiosa y el frío en mis pies
traen a mi cuerpo un tiempo atrás
sin vos bajo el cielo rojo del incendio

disparo X

parece que el tiempo está llegando a su fin

marcado por tus ojos,
el ritmo de tu respiración,
la melodía de tus pasos en el ascensor.

parece que el tiempo seguiría corriendo aunque el mundo no estuviera acá

en la calle el motor,
el grillo resentido,
murmullo de mar que se apiña en la ventana.

parece que el tiempo se repite

la misma lógica,
la duración del día,
la longitud del pasillo,
la distancia entre dos destinos,
la respuesta del reflejo en el espejo,
el abismo entre el sonido constante y el silencio absoluto.

parece que el tiempo está quebrado

lisiado se arrastra, apoyado sobre un bastón, por las calles del centro

parece que el tiempo no se mueve

no hay tiempo si no lo veo
esculpir con ademanes,
pulir con palabras,
sellar con silencio.

parece que todo alrededor del tiempo cae sin gravedad

estático como esa silueta sobre la duna,
flotando como la mirada lejana que sólo puede adivinar,
ve la vida pasar inasible como lluvia que se precipita sin avisar.

parece que el tiempo está muriendo como siempre sabe al comenzar

se estremece el parque que no caminamos,
la puerta en la que no te esperé
la silla del café,

parece que antes de que el sol decline las habré olvidado.

cómo

ahora lo busco 
y ya no está
llueve en el mundo 
y el agua borró sus huellas
grabadas aquí y allá
llueve en el mundo
y el agua barrió sus cenizas
esparcidas aquí y allá
al salir el sol
alzarán banderas en nombre de su ausencia
ahora lo busco 
y ya no está
pasaron años en el mundo
y el tiempo borró su rostro
grabado aquí y allá
pasaron años en el mundo
y el fuego quemó su voz
grabada aquí y allá
al salir el sol
voy a dejar de buscar una razón
ahora que ya no lo busco
está acá
viendo junto a mí
al resto del mundo dormir
espero que te duermas 
quieto junto a vos
la música que ya no puedo escuchar
tu respiración cada vez más lenta
las calles por las que prefiero no caminar
tu afección a la realidad
mientras me quedo dormido
lentamente voy aceptando
que estoy donde tengo que estar

Por Pretexto Suárez

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