papelitos para recordar

una vez
por contar un sueño se volvió real
le confesé al hada de alas azules
las imágenes pueriles
frente a las que había temblado
entre mis sábanas
dormido
mojado
le supliqué que no fuera cierto
miento
no dije nada
ella tampoco dijo nada
pero de ese silencio
bebieron mil estrellas
muertas
y humilladas
de puntas afiladas
por la piedra del cuchillo
y la desilusión
después
sin más
ocurrió
ella creyó en el oráculo
y huyó
¿o fue antes?
antes de la espuma
de los beatles
del primer trago de vino.

Por El Iluso

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