Las nubes pasan raudas
sobre la plaza central,
tratando de ocultarte,
bella luna de cal.
Deslizó tu miel
la tormenta del tiempo
y desnudó el viento
nuestra pura soledad.
Oigo tu voz en la línea
y me parece mentira
tu tortura de placer.
Quiero olvidarte y no puedo,
heroína de mis sueños,
noche el frío amanecer.
Por Sara de Barro