amapola

Flor de paleta fatal,

de tallo tostado

y pétalos de plástico rojo

que son para mi lengua como la sal.

Tu voz vibrante de oboe,

dulce y peligrosa,

encantadora de serpientes,

cadena de rapaces voladoras.

Tu voz sola, sobre los envidiosos violines.

No existe orquesta que la dome,

ni laberinto que le marque el rumbo.

Y no puede ser sujetada

para el consumo de los oscuros cines.

Por Sara de Barro

Deja un comentario