apuntes taquigráficos [curso de economía del Mtro. Massa]

De alguna forma nos tenemos que ganar el sueldo. Podés verlo como un juego. Lo que importa es que podemos entender a la interpretación como un juego.
Es la contradicción propia del anarco individualismo. No lo voy a explicar ahora sino después para los héroes que se queden en clase este viernes previo a las vacaciones.
Lo ideal se trasunta en valores intrínsecos al arte.
¿Está bien?
Parece muy obvio. Desmonta la idea del arte. Es un terrorista porque destruye. Explota. Destroza todo.
Ellas sacan apuntes. El despegue viene con el renacimiento.
El esclavo es un objeto, un producto de la fuerza laboral. También puede prestar sus servicios a terceros. El arte era elitista en la Grecia antigua.
¿Esopo no era esclavo?
Ah bueno, eso es una excepción. Pero en la etapa previa al gótico construían arte de forma comunitaria. A veces firmaban su trabajo con signos en rincones no visibles del cuadro. El profesor P. Albano decía que se trataba de un tipo de arte federativo donde todos trabajaban pero el jefe, ¿cómo se dice?, el maestro firmaba. Los copistas medievales firmaban la copia, incluso escribían unas coplas para afirmar su autoría. Había antecedentes, por supuesto.
No más arte de elites, basta de burguesía, el arte es otra cosa.
En este autor hay guiñadas. Trovador del pueblo.
Yo pienso ese es un egocéntrico.
Yo escribo en octavillas lo que veo.
Otra de las formas es el anonimato. ¿Se entiende? Tolstoi y algún otro decían que todos somos artistas, toda persona es capaz mientras se pueda atener a la claridad, la sencillez y la sobriedad. La estética tolstoiana no puede ser sublime e inexplicable sino el pueblo se quedaría por fuera.
Lo que yo les digo no es exclusivamente esto. Hay una estética anarquista y una estética militante. Existe también una estética admitida en el circuito anarquista que no es estética ni militante. Esa forma de dramaturgia fue rechazada por una más culta. Lo criollo tradicional se filtra por las décimas de los payadores, de esta forma se inyectaron de anarquismo.
Otro elemento a tener en cuenta es el humor, los anarquistas no querían bailes ni comedias, aunque de vez en cuando montaban una comedia italiana. Lo popular igual se filtra.
En la biblioteca anarquista de la plata, un investigador, comprobó que los anarcos leían ficción.
¿A qué te referís con biblioteca anarquista?
El nombre es muy largo. La cosa es que el estudio de los ficheros demostró que leer a Verne no es leer anarquismo, pero forma parte del consumo placentero y marciano. Fuera de ese esquema, ¿Qué sucede?, el circuito está infectado por cosas que desbordan lo ideológico. El sujeto es incontrolable. Ese conflicto existe hoy y existió siempre. Si vos tenés un libro que dice lo contrario a tu ideología, ¿se lo mostrás a tus lectores?
Y yo creo que no. Es como cada uno maneja la identidad y sus recursos. Si vos decís: lees de todo, si lo mostrás vas a contaminar de forma radiactiva la identidad de la institución.
Entonces ahí no hay libertad.
¿Cómo formo un vegetariano si le hablo todo el tiempo de carne? Los centros sociales eligen un recorte. Cuando elijo el recorte no puedo emitir discursos ambiguos.
Salgan del discurso individual para ver cómo se establecen los grandes discursos. No es tan banal y no es nada sutil. Andá al centro judío a hacer una obra sobre palestina, te van a sacar carpiendo, pero no por xenofóbicos sino por defensores de su discurso.

Por Byron Pereyra

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